

En la actualidad se aprecia en la literatura un vacío considerable en relación con los problemas epistemológicos de las Ciencias Sociales en general. En medio de los dilemas paradigmáticos que acompañan a estos años finales de siglo, la presente obra contribuye a cubrir esa vacante.
El autor emprende su cometido en una de las ciencias más urgidas de derroteros y lo hace con un estilo propio y un dominio de la temática que convierte al texto en una exigencia para cualquier lector vinculado a esta disciplina.
El libro, que se caracteriza por la riqueza y profundidad de sus reflexiones, recorre aspectos de indiscutible relevancia y actualidad. Partiendo de una aguda crítica a algunas tendencias teóricas y metodológicas que han predominado en el pensamiento psicológico y social contemporáneo, sobre todo al positivismo, fundamenta su punto de vista acerca de relaciones trascendentales entre lo objetivo y lo subjetivo en el conocimiento psicológico; entre lo teórico y lo empírico; entre lo teórico y lo metodológico; entre la construcción teórica y la investigación aplicada; defendiendo con mucha fuerza y entusiasmo el espacio ganado por la subjetividad en las ciencias sociales. Las sugerencias ofrecidas resultan interesantes, argumentan y orientan.
No se precisa estar de acuerdo con el todo, ni siquiera con la mayor parte, lo que sí resulta indiscutible después de su lectura es la necesidad de buscar y encontrar caminos diversos por los que transitar por la solución de los incuestionables problemas que formula. En ello radica, quizás, su mérito mayor.