(1923 - 1998)
Geógrafo, espeleólogo y arqueólogo. Primer Presidente de la Academia de Ciencias de Cuba, Presidente fundador de la Federación Espeleológica de América Latina y el Caribe y de diversas sociedades científicas nacionales e internacionales.
Ciencias Agrarias y de la Pesca
1992 | Criollo Quivicán, una variedad de tomate para siembras tempranas y tardías
Entidad Ejecutora Principal: Instituto de Investigaciones Hortícolas \"Liliana Dimitrova\"
Autoría principal: Lorenzo Martínez García
Resumen: La siembra del tomate en Cuba en los meses de agosto-septiembre y febrero-marzo se ha visto limitada por la ausencia de variedades con buen comportamiento.

Con el objetivo de obtener variedades de tomate con adaptación para su desarrollo y fructificación en períodos no óptimos en condiciones de humedad y temperaturas altas, se llevaron a cabo trabajos de mejoramiento, cuyos resultados a partir de poblaciones autóctonas, dio origen a líneas promisorias cuyo comportamiento asegura grandes posibilidades para consumo fresco.

Esta variedad es de parte erecto-compacto, de hojas pequeñas, de color verde oscuro del tipo normal. La planta se caracteriza por poseer entrenudos cortos y ramificados abundantemente. Su crecimiento es intermedio y su ciclo productivo es de 110-130 días.

Posee frutos grandes, redondos achatados, con hombros algo pronunciados. La sutura peduncular es normal, mas bien pequeña y la pistilar estrellada y en ocasiones irregular.

Tiene de 8-10 lóculos, el mezocarpio es grueso y de buena firmeza, al madurar son rojos y su masa promedio es de 130-190, de buen sabor, con pocas semillas y 4,5% de sólidos solubles.

El rendimiento potencial en épocas tempranas y tardía puede sobrepasar las 30 t/ha.

Tolera las principales enfermedades que atacan al cultivo como la Alternaria, Stemphylium y Virus.

En estudios comparativos realizados con variedades comerciales y de introducción, bajo iguales sistemas de siembras, se determinó las características y bondades positivas de esta variedad.

El efecto económico unitario es de 421 pesos por hectárea.