Autoría principal:
José A. Piñeiro Díaz
Resumen:
La reducción de la distancia de plantación entre surcos es la vía mas fácil para incrementar los rendimientos agrícolas. Con menores inversiones se logra un cierre de campo con dos mese de antelación. La distancia de 1m facilita considerablemente la limpia de los cañaverales y permite un gran ahorro de combustible, maquinaria, lubricantes, herbicidas, fuerza de trabajo y salarios.
Otro aspecto no menos importante es que al reducir la distancia de plantación se incrementa considerablemente el número de tallos por superficie, siendo este principal factor por el que aumenta la producción. El diámetro de los tallos se reduce ligeramente como promedio de 1,5 mm.
Las plantaciones de 09 o 1m siempre debe cosecharse en ciclos cortos (anualmente) para evitar incremento en la proporción de tallos secos y lograr las mejores respuestas.
La durabilidad de la cepa no se ha visto afectada al reducir la distancia, al mantenerse similares respuestas hasta la cosecha de segundo retoño.
Todas las variedades estudiadas han respondido de forma positiva al reducir la distancia entre surcos.
Estos resultados son producto de 29 cosecha de caña planta, 16 de primer retoño en diferentes condiciones edafoclimáticas.
Para hacer factible este resultado fue necesario modificar la sección receptora de la KTP-2, que permite ampliar el ancho de la nariz de la máquina en forma continuada desde 1470 hasta 2300 mm en dependencia del volumen de masa foliar a enfrentar y que permite cosechar dos surcos simultáneamente, probándose con resultados satisfactorios.
Se ha elaborado una tecnología con los requerimientos agronómicos y de mecanización que incluye todas las operaciones desde el surco hasta la cosecha.