(1825 - 1919)
Meteorólogo. Precursor en Cuba de las investigaciones en ese campo, dedicó gran parte de su actividad científica a la Zoología, la Geografía y la Etnología. Como geógrafo elaboró en 1848 un Atlas con 28 mapas litografiados para las escuelas primarias que fue el primero de su tipo impreso en Cuba
Ciencias Naturales y Exactas
1997 | Investigaciones sobre condensaciones de Bose-Einstein a temperatura creciente, en campos magnéticos y en dimensión arbitraria
Autoría principal: Hugo Celso Pérez Rojas
Resumen: Las partículas del micromundo: átomos, moléculas, electrones, fotones, etc., se clasifican en dos grandes grupos de acuerdo con su spin, que determina las propiedades estadísticas. Así, las partículas que tienen spin semientero (electrones, protones, neutrinos, quarks), se llaman fermiones, y obedecen al llamado Principio de Exclusión de Pauli, que establece que no pueden haber dos partículas en un mismo estado cuántico, gracias a lo cual los cuerpos tienen volumen. Las partículas que tienen spin entero, como los fotones, átomos de Helio, mesones pi, etc., se llaman bosones: puede haber un número arbitrario en un mismo estado cuántico. La condensación de Bose-Einstein es un fenómeno predicho por Albert Einstein en la década del 30, como de ocurrencia en el llamado gas cuántico de Bose; por ejemplo, el Helio 4, y consiste en la acumulación de un número enorme de partículas en el estado de menor energía o estado básico, cuando se enfría a partir de cierta temperatura llamada crítica. En realidad, el Helio 4 a la temperatura de 2,7 grados Kelvin está en estado líquido; sin embargo, presenta la propiedad de superfluidez, que se estima es una manifestación típica de la condensación de Bose-Einstein en el estado líquido. En general, los fenómenos de superfluidez, de superconductividad, e incluso el ferromagnetismo, se consideran formas de condensación de Bose-Einstein. La luz del láser es interpretable en cierto modo como un condensado de fotones. Pero no fue hasta 1995 en que se obtuvo un verdadero condensado de átomos en el laboratorio, evaporando átomos de rubidio y atrapándolos en una trampa magnética a temperaturas muy bajas, por Anderson, Ensher, Matthews, Wieman, y Cornell en los EE.UU. (Science, 269 (1995), 198), y actualmente existe una verdadera actividad febril tanto desde el punto de vista teórico como experimental en la investigación más profunda de la condensación de Bose-Einstein, y en lograr aplicaciones (como el llamado láser de átomos). Ha sido un criterio generalizado en la literatura científica, que la condensación de Bose-Einstein es: un fenómeno propio de bajas temperaturas y que se manifiesta a cierta temperatura crítica, al descender esta; que no ocurre para partículas cargadas en presencia de campos magnéticos, y que solo ocurre para dimensiones D mayores que 2. La condensación de Bose-Einstein desempeña un papel importante en la llamada transición de fase tipo lambda. Los trabajos realizados por este grupo de autores en los últimos 11 años, han demostrado lo siguiente: a) la condensación de Bose-Einstein puede ocurrir a temperaturas crecientes para determinados sistemas cuya masa decrece al aumentar la temperatura; b) la condensación de Bose-Einstein ocurre para partículas cargadas en presencia de campos magnéticos suficientemente intensos; c) la condensación de Bose-Einstein ocurre también para sistemas de dimensionalidad D igual o menor que 2, pero sin temperatura crítica definida; d) se puede construir un modelo para la transición lambda, en un gas de Bose-Einstein débilmente interactuante.