(1903 - 1964)
Físico y químico francés, gran amigo de Cuba. Su aporte principal a la ciencia estuvo relacionado con la agricultura y la ganadería, fue mundialmente conocido por su tesis sobre el pastoreo intensivo.
Ciencias Agrarias y de la Pesca
1997 | Bases científico-técnicas para el perfeccionamiento del programa nacional de lucha contra la peste porcina clásica en Cuba
Entidad Ejecutora Principal: Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria
Autoría principal: Maritza Barrera Valle, María Teresa Frías Lepoureau, Heidy Díaz de Arce
Resumen: La peste porcina clásica (PPC), conocida también como cólera porcino (CP), por su carácter altamente infeccioso y su amplia distribución mundial, es considerada la enfermedad más importante del cerdo, de ahí su inclusión en la Lista “A” de enfermedades de notificación obligatoria de la Oficina Internacional de Epizootias (OIE). En Cuba, luego de un silencio epizoótico de más de 25 años, a partir de 1993 se comenzaron a detectar brotes con la aparición de diferentes cuadros clínico-epizootiológicos, que presentaban características de epizootia. En 1996, la afectación en la mayoría de las provincias y centros genéticos del país, dio lugar a la activación del Puesto de Dirección Nacional contra Catástrofes y de los respectivos grupos en todas las provincias afectadas. Esta epizootia puso en evidencia el poco desarrollo de nuestros medios de diagnóstico y la imposibilidad de dar respuesta a muchas interrogantes acerca de su comportamiento epizootiológico, lo que era necesario aclarar para poder llevar a cabo un programa de control sobre bases científicas y objetivas. Los resultados alcanzados con este trabajo brindan las herramientas para el perfeccionamiento del programa nacional de lucha de la PPC, con el empleo de un nuevo algoritmo de diagnóstico, que asegura, por una parte, los conjugados policlonales fluorescente y enzimático para la Inmunofluorescencia e Inmunoperoxidasa directas en cortes de órganos y en cultivo de tejidos, e incluye RT-PCR para la detección diferencial del virus que permite el diagnóstico in vivo; y por otra, se dispone de la metodología que garantiza el aislamiento viral. Se desarrolló la NPLA para la determinación de anticuerpos, lo que posibilita llegar al conocimiento del estado inmune de la masa y optimizar el esquema de vacunación. Se demostró la interferencia del virus vacunal con el diagnóstico, lo que introdujo una modificación del programa de lucha. Se dan elementos que evidencian la necesidad de modificar el esquema de vacunación. La caracterización molecular permitió esclarecer que todos los aislados tenían un origen común, que no se trataba de una reintroducción externa, y que la cepa vacunal en uso era capaz de inducir protección. El conjunto de estos resultados contribuyó de manera decisiva al control de la enfermedad hasta la situación actual (cero focos de enero a octubre/1997), nos esclarece el comportamiento epizootiológico de la PPC en Cuba, y nos sitúa en un plano superior a nivel internacional en esta esfera. Todo esto proporciona las bases para el perfeccionamiento del Programa Nacional de Lucha, que disminuirá el tiempo para lograr la erradicación de la enfermedad.